Portada de hola.com, tu revista en internet

Comentar 14 MAYO 2004

Los daneses regalan una vajilla Flora Danica al príncipe Federico y Mary Donaldson por su boda

Ampliar
La vajilla sólo se ha utilizado en ocasiones de gran solemnidad tales como cumpleaños y bodas reales 
Ampliar
La princesa Ana María también recibió una vajilla Flora Danica del pueblo danés cuando se casó con Constantino de Grecia en 1964.
 
Ampliar
La vajilla original se empleó en la cena privada celebrada en 1990 en honor de la reina Ingrid en el palacete de Christian VII 
Ampliar
La vajilla está hecha a mano y se cuece a más de 1.400 grados en un laboriosísimo proceso.
 
Ampliar
Uno de los regalos de Australia fue una pintura del conocido paisajista Philip Wolfhagen.
 
Ampliar
El regalo del ayuntamiento consiste en una elegante cristalería de Holmegård para 60 personas con un total de 300 piezas. 

El regalo popular de los daneses para el príncipe Federico y su prometida, Mary Donaldson, con motivo de su boda será una canción y una vajilla Flora Danica con el monograma de la pareja en algunas de las piezas. Un regalo de tradición danesa, regio y con historia. No estará listo, no obstante, el día de la boda, así que mientras tanto se les entregará un obsequio simbólico. Y es que la vajilla está totalmente hecha a mano y se cuece a más de 1.400 grados en un laboriosísimo proceso.

Entre los regalos populares que se han hecho con anterioridad a los príncipes y princesas daneses por su boda se encuentran: la restauración del palacio de Schackenborg Slot para el enlace del príncipe Joaquín con la princesa Alexandra (1995); el acondicionamiento del palacio de Marselisborg por la boda de la reina Margarita y el príncipe Henrik (1967); la casa de caza en Trend por la boda de Federico y la reina Ingrid (1935), y el Palacio de Marselisborg por la boda de Christian X y la reina Alexandrine (1898).

Una vajilla de flores
Flora Danica es el título de una obra ilustrada en 6 volúmenes que recoge un catálogo de toda la flora de Noruega y Dinamarca. La obra, realizada por iniciativa del médico e historiador alemán Georg Christian Oeder, se publicó en una pequeña tirada entre 1762 y 1883, y tiene un total de 3.240 grabados coloreados a mano. De este libro partió, precisamente, la idea de crear la célebre y exclusiva FLORA DANICA, una vajilla de porcelana de más de 200 años de antigüedad que actualmente se expone en el palacio de Rosenborg, en la Cámara de la Plata del palacio de Christiansborg y en el palacete de Christian VII del conjunto de Amalienborg.

La Real Fábrica de Porcelanas se creó en 1775 bajo la protección de la reina Juliana María, el príncipe heredero Federico y el rey Christian VII, todos ellos accionistas de la Fábrica. Según la tradición, la vajilla se hizo como regalo del rey danés a Catalina II de Rusia (algunos especialistas creen que por encargo de la propia Catalina) que, sin embargo, murió antes de que se hubieran completado todas las piezas, que finalmente quedaron en manos de la Familia Real danesa

El autor de los motivos florales de sus 1.802 piezas es el pintor Johann Christoph Bayer que fue contratado desde 1776 como pintor de la Real Fábrica de Porcelanas. La vajilla fue la obra de su vida y el arduo trabajo en ella llegó a arruinarle la vista, después de lo cual le sustituyó el pintor Christian Nicolai Faxøe, autor de 158 de las piezas. Una de las características principales de la vajilla es la falta de armonía de los motivos decorativos. En lugar de pintar las plantas pequeñas en las piezas pequeñas y las grandes en las grandes, la imposibilidad de planificar el orden de salida de las planchas del libro hizo que imperase cierto desorden que, en algunas piezas, resulta hasta cómico.

Extremadamente frágil
La vajilla se “inauguró” el sábado 29 de enero de 1803 con motivo del cumpleaños de Christian VII. Sólo se empleó el servicio de postre, ya que en la corte aún no habían encontrado un lugar adecuado para guardar todas las piezas. El otoño siguiente quedó almacenada en el palacio de Rosenborg. Sólo se ha utilizado en ocasiones de gran solemnidad tales como cumpleaños y bodas reales, visitas de soberanos extranjeros, banquetes y ceremonias de condecoración. En seguida se comprobó su enorme fragilidad. Cada vez que se ha usado, se ha roto alguna pieza, a una media de una pieza por banquete. Durante el incendio del palacio de Christiansborg en 1884 se perdieron 43 piezas, y Federico VII también regaló algunas.

En 1906, se destapó un escándalo de enormes proporciones: se descubrió que uno de los conservadores de las Reales Colecciones llevaba un par de años robó 101 piezas de Flora Danica, de las que 81 se recuperaron pero 20 se perdieron para siempre. Ni Federico VII ni sus sucesores, Christian VIII y Federico VIII, se sirvieron del ofrecimiento de la Real Fábrica de Porcelanas de mantener la vajilla completa elaborando nuevas piezas que vinieran a sustituir a las que se iban rompiendo, y entre 1803 y 1863 no hubo producción de Flora Danica.

Cuando la princesa Alexandra, hija de Christian IX, contrajo matrimonio con el príncipe de Gales, el futuro Eduardo VII, en 1863, un comité de damas danesas encargó una vajilla Flora Danica para 60 comensales como regalo para los novios. La nueva vajilla se distinguía de su predecesora en que los platos de postre se pintaron con imágenes de los palacios y mansiones de Dinamarca. Las plantas tampoco eran las mismas, pues las damas no parecían demasiado preocupadas por ajustarse a la reproducción exacta de la flora danesa. El regalo de boda de Alexandra pertenece hoy día a la Reina de Inglaterra y se conserva en Windsor.

Mil euros un plato
La Real Fábrica recuperó los moldes antiguos, lo que permitió que otras familias acaudaladas encargaran sus propias vajillas. Desde mediados de la década de 1880 se ha reanudado la producción, que continúa en nuestros días. Un solo plato viene a costar 1.000 euros. Tres olas azules que representan el estrecho de Oresund, y los del Gran y Pequeño Belt son la marca de la fábrica, Royal Copenhaguen, conocida en todo el mundo. La princesa Ana María también recibió una vajilla Flora Danica del pueblo danés cuando se casó con Constantino de Grecia en 1964.

La vajilla original se usa muy raras veces, en parte para protegerla y en parte porque la mayoría de las piezas presentan ya algún desperfecto, pero se empleó en una ocasión muy especial, la cena privada celebrada el 26 de marzo de 1990 en honor de la reina Ingrid en el palacete de Christian VII dos días antes de su 80 cumpleaños. La reina Ingrid, siempre amante de las flores, no sabía que toda la cena se serviría en piezas de Flora Danica. El lavado se hizo en agua templada para no dañar la decoración sobre esmalte de oro y color de las piezas. Y, por supuesto, nada de lavaplatos.

Los otros regalos que Dinamarca y Australia han hecho a los novios
Todas las instituciones, municipios y colectivos profesionales daneses, sin excepción, han querido honrar a los novios reales, el príncipe Federico y Mary Donaldson, con especialísimos regalos de boda. Desde los más clásicos a los más originales, pasando por los más exquisitos hasta los más populares, los prometidos se han encontrado en palacio con una fabulosa muestra de obsequios.

  • Una web ha organizado un concurso para escribir un cuento de hadas basado en la pareja. El premio: un viaje a Tasmania y que el cuento ganador, y los mejores seleccionados, se les entreguen como regalo de boda.
  • La asociación Planta un Árbol ha replantado con 271 tilos la avenida de 2 kilómetros por la que cabalgó el rey Christian X el 10 de julio de 1920 cuando se celebró la reincorporación del norte de Schleswig a Dinamarca.
  • Una pintura del conocido paisajista Philip Wolfhagen, un escritorio elaborado con madera local y un collar de perlas verdes australianas son los regalos que la comunidad artística de Tasmania ha enviado a los novios.
  • Un caballo para Mary.
  • El pueblo de Tasmania regalará una pieza de cerámica a la pareja.
  • El traje nacional de Groenlandia para Mary Donaldson.
  • Unas lámparas a juego con otras que tenía la reina Ingrid en Graasten. La reina les va a regalar el palacio a los novios y las podrán colocar allí con las otras.
  • Los novios han recibido el regalo del Parlamento de manos de su presidente, Christian Mejdahl. Se trata de una mesa de comedor y 14 sillas diseñado todo ello por Hans J. Wegner. La mesa es de caoba. Los cojines de las sillas llevan crines de caballo.
  • El regalo del ayuntamiento consiste en una elegante cristalería de Holmegård para 60 personas con un total de 300 piezas (copa de vino blanco, tinto, generoso, agua y champán).
  • El regalo del ejército a los novios han sido cuatro sillones y una mesita de diseño.
  • El gobierno regala a los novios una alfombra persa.
  • Uno de los regalos populares, del taller de cerámica de Tommerup, es un jarrón de casi tres metros de altura. Los novios ya han decidido que el jarrón, que cuesta más de 600.000 coronas (80.000 euros) se colocará en el jardín del palacio de Fredensborg.
  • El regalo de Australia es un conjunto de nueve árboles originarios de Australia, que los propios novios han elegido: pinos de Tasmania y dos tipos distintos de árboles del caucho, todos ellos parte de la flora tasmana.
  • SAAB le regala a Mary un descapotable, Saab 9 3 aero cabriolet.
  • La fundación cultural Bikuben ha regalado un premio a los novios, que se llamará Premio Cultural Príncipe Federico y Princesa Mary y cada año distinguirá a un destacado artista danés con medio millón de coronitas.
  • La universidad de Copenhague regala dos becas anuales para estudiantes de Tasmania en Copenhague.
  • Añadir comentario

    • Esta es la opinión de los internautas, no la de hola.com
    • No está permitido verter comentarios contrarios a las leyes españolas o injuriantes
    • Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema
    • Por favor, céntrate en el tema
    • Por favor intenta escribir sin faltas de ortografía, antes de publicar un mensaje lo corregimos, si no tiene faltas es más posible que se publique
    • Escribir todo el mensaje en mayúsculas se interpreta como gritar, no publicamos mensajes escritos completamente en mayúsculas