Comentar 28 MAYO 2010

La regalía de la Corona sueca

Los símbolos monárquicos ocupan un lugar relevante en una mesa especial de insignias durante las coronaciones, aperturas del Parlamento y ceremonias religiosas de la Familia Real, como las Bodas Reales. No faltarán en el enlace de Victoria de Suecia

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Una Boda Real es per se histórica, pero la de Victoria de Suecia y Daniel Westling hará historia además por tratarse de la primera de una Heredera al Trono. Será Reina un día y, por tanto, hará suyos los principales símbolos reales del monarca como Jefe de Estado: la corona, el cetro, el orbe y la llave. Atributos reales que se implantaron a raíz de la coronación de Erik XIV en 1561 y que aún hoy desempeñan un importante papel como insignia de la monarquía y sus tradiciones. Ocupan, de hecho, un lugar relevante en una mesa especial de insignias durante las coronaciones, aperturas del Parlamento y ceremonias religiosas de la Familia Real, como bautizos, funerales y, por supuesto, enlaces, para destacar así la importancia del acontecimiento. Así será también en la Boda Real de Victoria de Suecia y Daniel Westling.

La regalía es propiedad del Estado y, bajo las Instrucciones promulgadas en 1594, se confía su cuidado a la Agencia de Servicios Legales, Financieros y Administrativos. Desde 1900 hasta 1970, el Riksbank (el Banco Central de sueco) custodió bajo llave las insignias (los símbolos que el Arzobispo presenta al Rey o la Reina en el día de coronación), que sólo rara vez podían verse. Pero desde 1970, se exponen al público en la Cámara acorazada del Tesoro Real en el Palacio Real de Estocolmo. Alberga la espada de Estado de Gustavo Vasa, la corona de Erik XIV y el cetro, el orbe y la corona de Lovisa Ulrika, así como otras coronas de Príncipes y Princesas y la pila bautismal de plata de 1696, que todavía se utiliza en los bautizos reales.

Primera coronación
El primer Rey de Suecia que podemos asegurar con certeza que fue coronado es Erik Knutsson, si bien no se conserva ninguna insignia de su coronación en 1210. Los objetos más antiguos guardados hoy en día son dos espadas de Estado que pertenecieron a Gustavo Vasa y la corona de Erik XIV.

Erik XIV
La regalía de Erik se concibió con motivo de la coronación del hijo mayor de Gustavo Vasa, Erik XIV. La ceremonia de investidura se celebró el 29 de junio de 1561 en la Catedral de Uppsala y fue uno de los acontecimientos más significativos de la historia de Suecia, además del modelo de futuras coronaciones en el país escandinavo. Durante la ceremonia, el Arzobispo leyó una oración para cada una de las insignias que formularon el significado simbólico de cada objeto.

Simbolismo
A raíz de entonces la corona vino a representar el honor y la dignidad reales; el cetro simbolizó la autoridad del Rey para gobernar a sus conciudadanos; el orbe vino a significar el poder espiritual del soberano, que emana de Dios, para llevar las riendas de un enorme reino cristiano al que apoyará y mejorará, y la llave se refirió al poder del Rey, el pilar en tiempos de crisis, para mantener alejado al país de lo malo.

Regalía del Rey
Todavía actualmente se considera la regalía como las insignias del Rey, lo que significa que algunos de estos objetos se utilizan hoy en ocasiones ceremoniales como coronaciones, bautizos, bodas y funerales. Así en la Boda Real de los Reyes de Suecia en 1976, las coronas del Rey y de la Reina ocuparon un lugar privilegiado. La última ceremonia de coronación que tuvo lugar en Suecia fue la de Oscar II en 1873. A su muerte en 1907, su hijo y Heredero al trono, Gustavo V, se abstuvo de celebrar su entronización.

La corona de María Eleonora
La corona de la reina María Eleonora (1620) es la más pesada del Tesoro: pesa nada menos que de 2,5 kg. Cuatro generaciones, desde la coronación de Adolfo Federico en 1751 a la muerte de Carlos XIII en 1818, utilizaron esta pieza como Corona Real de Suecia.

 

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La corona de Luisa Ulrika
La corona de Luisa Ulrika fue elaborada en 1751 por Andreas Almgren según el diseño de Jean Erik Rehn. La pieza, de plata y diamantes, fue concebida según la moda imperante en aquel momento. A pesar de su pequeño tamaño, de acuerdo también a las tendencias de entonces, contiene un total de ¡695 diamantes! La corona todavía se considera como la corona de la Reina de Suecia.

Coronas de príncipes y princesas
También lucieron en la ceremonia de coronación de Gustavo III (1772) coronas reales los hermanos del nuevo soberano. Tanto el príncipe Federico Adolfo como la princesa Sofía Albertina recibieron sendas coronas. Una cuarta corona, que perteneció a Hedvig Elisabeth Charlotta, consorte de Carlos XIII (otro hermano del rey Gustavo), se sumó posteriormente a las nombradas. Las dos coronas principescas de la princesa Sofia Albertina y la Duquesa Hedvig Elisabeth Charlotta, respectivamente, se utilizaron conjuntamente por última vez en los bautizos de las princesas Victoria y Magdalena.

La corona de príncipe Guillermo
Se trata de la última corona de la colección del Tesoro Real. La pieza fue elaborada por Hallbergs Guldsmeds AB en Estocolmo y utilizada desde 1902 por la mayoría de los Príncipes en las solemnes aperturas del Parlamento sueco.

La pila bautismal de Carlos XI
Se encargó en 1696 por orden de Carlos XI que consideró que la nueva Capilla Real, en el antiguo palacio, necesitaba una pila bautismal de plata. Casi todos los niños reales han sido bautizados en esta pila y aún hoy se sigue utilizando. La última ocasión fue con motivo del bautizo de la princesa Magdalena en 1982. 
 




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